Ruta de los castillos del Vinalopó

La ruta del Cid por Alicante discurre en parte por el área del Vinalopó. En las intermediaciones del río Vinalopó que atraviesa de norte a sur la provincia de Alicante encontramos castillos de origen árabe que, durante el medievo, defendían las poblaciones fronterizas con los reinos cristianos.

El Camino del Cid entra en la provincia de Alicante por Banyeres de Mariola. Su castillo es el primero de una línea defensiva de origen almohade que continúa por Biar, Villena, Sax, y Petrer hasta llegar a Elche y Santa Pola.

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Muchos de estos castillos son claramente visibles desde la A-31, la autovía que recorre la provincia de Alicante por su interior y que nos dirige hacia la capital, en la costa. Aparecen como vestigios de un pasado bélico, encaramados sobre sus cerros e invitándonos a conocerlos.

Castillos de Sax y Villena desde la A-31

 

En nuestro caso, tres de ellos lo consiguieron:

Villena y su castillo de la Atalaya

Fue construido por los árabes en el siglo XII pero no se tiene la fecha exacta de su construcción.

No fue tomado por los cristianos hasta 1240 tras un largo asedio, y pasó definitivamente a manos castellanas por el Tratado de Almizra, tratado de paz entre la Corona de Aragón y la Corona de Castilla en virtud del cual ambos reinos llegaban a un acuerdo en el reparto de tierras conquistadas a los árabes.  Se asignó a Castilla las tierras de Alicante, Agnes, Bussot, Villena y el territorio enclavado más allá del valle del Biar. La línea divisoria iba desde el valle del Biar, pasando por el castillo de Villena. El resto del territorio pasaba a la Corona de Aragón.

Este tratado de paz  fijaba la frontera y evitaba así una guerra entre Aragón y Castilla. Fue firmado el 26 de marzo de 1244 en la actual Campo de Mirra por el Rey Jaime I el Conquistador y el infante Alfonso de Castilla (futuro Rey Alfonso X el Sabio), quien actuaba en nombre de su padre Fernando III, Rey de Castilla.

 

Castillo de la Atalaya en Villena

La vida del caballero y escritor medieval Don Juan Manuel  (sobrino de Alfonso X el Sabio) está unida a este castillo, en el que residió. Don Juan Manuel es uno de los personajes más interesantes de la historia medieval española, así como transcendental para la literatura en lengua castellana.

Nieto, sobrino, primo, yerno y abuelo de reyes de las distintas casas ibéricas. Hijo del Infante D. Manuel y nieto de Fernando III el Santo, quedó huérfano muy joven y heredó el rico patrimonio paterno, que incluía algunas ricas villas castellanas y prácticamente todo el curso del Vinalopó, desde Villena hasta Santa Pola, así como el cargo de Adelantado del Reino de Murcia.

Tuvo una especial vinculación a Villena que le vino por vía de su padre, el infante D. Manuel, señor de Villena, título que heredó cuando consigue de Alfonso IV de Aragón el título de Príncipe de Villena, primer principado que se intitula en España y también los del Marqués y Duque de la misma.

En paralelo a su actividad política este noble destacó en el ámbito de las letras con una importante obra literaria. La mayor parte escrita en prosa con carácter narrativo y didáctico, pensada para que sirviera de referencia a quienes, como él, estaban destinados a gobernar y ordenar la sociedad en que vivían. Este era el propósito de la que se considera su obra maestra,  Libro de  Patronio o El Conde Lucanor , compuesto por cincuenta y un cuentos “exempla” con sus respectivas moralejas.

 

Sax 

El Castillo de Sax se construyó sobre un espectacular cerro rocoso conocido como la Peña.  Se trata, por tanto, de un castillo roquero, construido en el siglo X por los almohades y que en 1239 caballeros de la Orden de Calatrava retomaron para la Cristiandad. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 2001.

Castillo de Sax

 

 

Petrer

En Petrer os animo a hacer la visita guiada gratuita que ofertan desde la oficina de turismo. David nos atendió muy amablemente y de forma muy amena nos invitó a conocer el pasado de esta villa. Desde Villa Petraria, como era conocida en época romana y su legado alfarero, hasta su actualidad, con la rehabilitación de su casco antiguo y su castillo almohade.

El castillo es el monumento más emblemático de la villa de Petrer. Está situado sobre un promontorio llamado Cerro del Testigo de unos 461 metros de altura desde donde se controla visualmente buena parte del valle del Vinalopó. Los habitantes musulmanes de la población de Bitrir, nombre árabe de Petrer, fueron quienes construyeron la fortaleza a finales del siglo XII. Apenas cincuenta años después deben rendirse ante el avance de las tropas castellanas y aragonesas.

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Castillo de Petrer

Si visitas el castillo verás que tiene dos recintos: el superior o alcazaba, donde está la torre, la sala noble y el calabozo; y el inferior o explanada, donde había un barrio defendido por la muralla de tapial. Esta muralla guarda una última sorpresa: las casas-cueva, un peculiar hábitat de finales del siglo XIX-principios del XX donde emigrantes llegados a estas tierras construyeron sus viviendas picando en la muralla.

Casas-cueva en la muralla.

Desde lo alto de la torre del castillo de Petrer divisamos la imponente  Silla del Cid.

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Desde la torre del castillo con la Silla del Cid al fondo.

La llamada “Silla del Cid” es un macizo de más de 1000 metros de altura que tiene forma de silla de montar y donde la tradición ubica algunas leyendas cidianas.

La leyenda popular atribuye que, estando Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, a lomos de Babieca, y viéndose amenazado por los musulmanes en lo más alto de la montaña de la Sierra del Caballo, picó espuelas a su caballo y se lanzó en un fantástico e imposible salto al vacío, surcando Babieca los cielos del valle y tomando tierra a muchos kilómetros de la montaña, dio tan fuerte golpe con uno de sus cascos en la roca, que allí quedó impresa siempre su huella.

………

Siguiendo la senda del río Vinalopó la ruta del Cid en Alicante nos lleva hasta Elche, una ciudad que concentra un importantísimo legado histórico y patrimonial que se remonta a la Antigüedad, con soberbios ejemplos de origen medieval entre los cuales destaca su Palmeral, el mayor de Europa, declarado Patrimonio de la Humanidad.  El Palmeral de Elche está formado por un conjunto de huertos , públicos y privados, que engloba unas 200.000 palmeras, la mayoría datileras. Los árabes desarrollaron su cultivo mediante un sistema de riego por acequias.

El más visitado, pese a ser de pago, es el Huerto del Cura , donde se puede ver la famosa Palmera Imperial  que debe su nombre a la Emperatriz Sissí (Isabel de Baviera), quien en una visita en 1894 dijo : “tiene el poder y la fuerza de un imperio”. Y con ese nombre, Palmera Imperial, se quedó.

Huerto del Cura.

 

Y concluye el camino del Cid, más allá, en Orihuela, ciudad natal de nuestro estimado poeta Miguel Hernández, y que bien merece ser otro capítulo aparte en este largo recorrido: Orihuela, su pueblo y el mío.